Masaje erótico, una opción infalible

Existen muchas maneras de iniciar una sesión de buen sexo. Una de ellas, muy recomendable, es con un masaje mutuo cargado de sensualidad, relax y erotismo.
Pensarás que es necesario ser un experto profesional de las terapias corporales, pero no es así. Conociendo algunas técnicas básicas podrás “obsequiar” a tu pareja con un inolvidable y placentero masaje. Aquí tienes unos consejos infalibles…
Comienza proponiendo a tu pareja que se recueste boca abajo y acaricia su cuerpo para un “reconocimiento” previo, sin intenciones eróticas (en principio). Luego aplica una cantidad importante de crema nutritiva (que no sea demasiado grasa) o algún bálsamo de textura más aceitosa.
Friega con energía en la zona de la espalda, en especial los hombros, que es donde se acumulan la mayor cantidad de tensiones. Mueve tus manos a lo largo de la columna ejerciendo una suave presión.
Continúa por los muslos y puedes detenerte largo rato en los pies. La digitopuntura china asegura que existe una relación directa entre el arco del pie y las vértebras cervicales, por lo que si masajeas suavemente esa zona del pie, tu pareja sentirá un profundo alivio en su cuello. Luego invítale a colocarse boca arriba y presta atención a sus hombros, brazos y manos. También puedes acariciar suavemente pezones y ombligo que producirán plancenteros reflejos.
No olvides calefaccionar convenientemente la habitación, puedes encender velas y perfumar el ambiente con aromas florales. El juego puede incluir alternar posiciones. El final de la sesión dependerá de tu imaginación.

Via/ DeSexualidad

¿Que es el clitoris


Este órgano cuyo nombre en griego quiere decir “llavecilla” es efectivamente la llave del placer femenino.
Ha sido el gran desconocido de la anatomía hasta hace apenas treinta años, quizás porque el placer femenino, al no estar asociado a la reproducción, no era importante en la mentalidad de los patólogos, pero gracias a los estudios del “Colectivo femenino de Los Ángeles” sabemos algo más de este conjunto de tejidos en los que reside el orgasmo femenino.
Su tamaño y forma es muy variable de una mujer a otra El exterior del clítoris, que está rodeado por los vellosos labios mayores, es fácil de distinguir, ya que sus estructuras externas no están cubiertas de vello.
Estas estructuras son las que se hinchan cuando se produce la excitación sexual.
Empecemos por los labios menores que son pliegues paralelos situados en el interior de los labios mayores, en la parte superior donde se encuentran los labios mayores y los menores existe uno o dos pequeños pliegues en forma de uve.
Las estructuras de los labios menores varían mucho del estado de reposo al de excitación, cambian sobretodo de volumen y color, no son excesivamente sensibles pero su elasticidad permite que las estructuras internas del clítoris puedan expandirse hacia el exterior cuando se cargan de sangre.
Su tamaño y forma es muy variable de una mujer a otra, tanto que se ha llegado a decir que los labios menores son tan personales como las huellas dactilares.
El glande situado en la zona superior de los labios es la zona más sensible y sus variaciones son apreciables a simple vista; en estado de relax apenas se divisa enterrado bajo los pliegues de su capuchón pero en estado de excitación puede llegar a triplicar su tamaño.
Por debajo de éste es posible percibir el tallo colocando los dedos inmediatamente debajo del glande y moviéndolos de derecha a izquierda.
El tallo se siente como un cordón de goma redondo y no muy recto, se mueve fácilmente cuando se presiona sobre él. Por encima encontramos el capuchón que se corresponde con el prepucio masculino, esta formado por la conjunción de los labios mayores y los menores.
Tiene una gran importancia en la estimulación directa del glande del clítorisTiene una gran importancia en la estimulación directa del glande del clítoris. Por debajo del pubis los huesos pélvicos forman un espacio triangular, que por lo general es más ancho que el de los hombres.
El "triángulo" y sus músculos
Durante el parto, la criatura atraviesa este espacio. Dos pares de músculos largos y finos forman la salida o canal del parto: los músculos isquiocavernosos, situados a los lados de los huesos pélvicos, forman los dos lados del triángulo, con el glande del clítoris en su vértice superior, y los músculos perineales transversales, se extienden lateralmente desde el perineo y conectan formando la base del triángulo.
Un tercer par de músculos, los bulbocavernosos, también se extienden desde el glande del clítoris dentro del triángulo, descienden por debajo de los labios mayores y conectan con el perineo.
Se notan perfectamente cuando se aguantan las ganas de orinar o de defecar. Después del orgasmo, se contraen rítmicamente, oprimiendo todos los tejidos del clítoris y los tejidos y músculos subyacentes.
Bajo la capa de músculos se encuentra una capa de tejido eréctil y sus correspondientes vasos sanguíneos, el clítoris tiene dos tipos de tejido eréctil, uno más firme y otro más elástico, durante la excitación, ambos se tornan más sólidos y sirven para mantener la erección.
La sangre que va llenando estos intrincados laberintos de venas y arterias casi capilares, procede de arterias más grandes.
Las raíces del clítoris son unas largas y delgadas bandas de tejido que se extienden desde el tallo a lo largo de los dos huesos que forman el pubis.
La que está inmediatamente debajo de los labios mayores es la que tiene el tejido más sólido y elástico, la otra se extiende por la parte interior del músculo y por la parte superior externa del tercio medio de la vagina.
Es una almohadilla de tejido blando que puede ser localizada fácilmente introduciendo los dedos en la vagina y presionando hacia delante contra el hueso púbico, rodea la uretra, posiblemente para protegerla de la presión de la actividad, recibe el nombre de esponja uretral y en algunos libros se la llama punto “G”.
Fuente: 20minutos.es

Hombre: ¿Cómo sobrevivir a un trío?

Sí para algunos es díficil atender a una, imagínense a dos. Para que superes este reto, si se te llega a presentar, sigue estos 5 pasos para que salgas de ese cuarto con la frente muy en alto:
Establezcan las reglas
Recuerda que no sólo eres tú, hay dos mujeres más y cada uno tiene sus propias reglas y límites. Lo primordial es respetar y entender los niveles de comodidad de cada uno. No las obligues a hacer algo que ellas no quieran, porque ahí terminará tu aventura.
Da lo más que puedas
Si amigo, sé que es difícil, pero al igual que tú, ellas esperan que tú des el 100%. Ellas también están para satisfacerse una a la otra, si esto sucede, trata de ser generoso con tus manos y boca, un ejemplo de lo que puedes hacer es, cuando le estés hablando a una “al oído”, atiende el clítoris de la otra y viceversa…¡Atiende a las dos!.
Mantente Ocupado
Si ves que ellas están en su rollo (agasajándose y besándose), no te quedes mirando, ¡pónte a hacer algo!…Masajea sus senos, nalgas y vaginas. Besa sus cuellos y espaldas o dale sexo oral a la que esté en mejor posición para ello. También puedes optar por satisfacerte y darte placer, no te sientas mal, al contrario, si te ven solito, la acción regresará a ti en cualquier momento.
Cuidado al Entrar
La penetración establece una fuerte conexión entre tú y la “penetrada en ocasión”, dejando fuera de la jugada a la otra. Por eso debes meter el pene cuando sientas que ambas estarán de acuerdo con ellos. Lo normal es que te concentres en la que estás penetrando, pero debes besar y tocar a la otra, hablarle, si viene al caso, y masturbarla con la mano que te queda libre. O mientras penetras a una, pídele a la otra que le de toque el clítoris a la que está siendo penetrada, mientras que la “penetrada” le da sexo oral a la otra. En fin…¡Sé creativo!.
Ve a lo seguro
Los condones son sumamente necesarios y obligatorios. Además debes utilizar una mano en específico para cada una de ellas. Nunca alternes manos, pues esto puede aumentar el riesgo de contraer una ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual), sobre todo si a una de tus “amiguitas” no la conoces bien y es una invitada ocasional.
Así que ya sabes, ponte buzo y disfruta la ocasión!…Cuidándote.
Via/ elblogsexoso

Que es el bondage


Bondage es la práctica que consiste en atar e inmovilizar a personas con el objetivo de alcanzar una experiencia satisfactoria en el plano físico y espiritual. El placer no tiene por qué ser sexual o coital, pero muchas veces está ligado a esta praxis. Conviene aclarar que no se trata de una desviación sexual.
El Bondage se puede aplicar o recibir con versatilidad. Con ropa o sin ella, con las reglas de juego que sólo los integrantes de esta práctica delimiten.
La búsqueda del placer a través de la inmovilización y derivados tiene su explicación psicológica. Delegar toda la responsabilidad en el otro sin poder oponerse proporciona a los participantes 'pasivos' una experiencia realmente morbosa. No es más que un juego de límites, de abrir puertas mentales en busca de éxtasis real.
Por otra parte, los 'activos', que infieren dolor o proyectan una imagen de poder, reafirman su personalidad sexual mediante la autoridad total que les confiere su compañer@. Nada de esto está exento de un toque de fetichismo 'voyeur'. ¡Y te pone a 1000!

Consejos para iniciarte en el Bondage
Existen tantas clases de bondage como formas de placer imagines. Por ejemplo, atar a tu pareja con unas suaves y delicadas sedas sería una deliciosa forma de iniciación. Las que siguen son algunas indicaciones para quienes profundizar en este arte:
1. A nivel de accesorios, lo más socorridos en el Bondage de pura cepa son las cuerdas, arneses, mordazas, yugos, cadenas, cinturones y cerrajería variopinta. Pero servirá cualquier otro material: raso, hilo, lino, seda… Puedes ser tan sutil como quieras.
2. En cuanto a la pareja, es importante que la elijas bien. No debes adentrarte en este arte con alguien en quien no confíes plenamente. Para jugar al bondage debe existir una complicidad total en la pareja. Si eres primerizo, no debutes con un rollo de una noche. A más de uno lo han dejado atado a la cama tras irse con su cartera.
3. Respetarás al de enfrente. Es fundamental que no hagas nada que tu pareja no desee. En estos juegos eróticos a veces uno adopta la postura de amo y otro la de dominado, pero es imprescindible que cualquiera pueda parar el juego cuando desee. Para eso es importante que acordéis una palabra clave para parar de inmediato.
4. Truco. La palabra que indique el final no podrá ser una del tipo “para”, “ya” o “no quiero más”… porque estas son coletillas que podréis usar también para jugar y alimentar vuestra pasión. Será mejor que elijáis una palabra antilíbido, del tipo: “¡tortilla de patata!” o “¡¡quiero calamares!!”.
5. Inspírate. La contracultura del Bondage se ha reflejado en un montón de películas, obras de teatro y literatura de altos vuelos. Desde la obra maestra del Marqués de Sade ‘Filosofía en el tocador’ hasta ’11 minutos’ de Paulo Coelho, pasando por la gran ‘Pulp Fiction’ de Tarantino o la mítica ‘Instinto Básico’ por mencionar tan sólo unos pocos buques insignia.
6. Practica antes. Es importante que controles bien los nudos que vas a hacer. Puede que rompas toda la magia del momento si no te sale ni el mítico marinero. No lo dejes todo para la pasión del momento o romperás la magia.
7. Crea el ambiente adecuado. Una gasa roja sobre una lámpara adecuadamente colocada siempre será más inspiradora que la fría luz del tubo fluorescente de la cocina. Dale la vuelta a la foto de la familia. Y, por favor, ¡apaga el móvil!
8. En esto del bondage hay que tener cuerda para rato. Y no tiene nada que ver con la duración de la faena, sino con la cuerda en sí. ¡Algunas técnicas exigen hasta quince metros! Haz el favor de no tener que recurrir a la cuerda de los tendales, que además no es nada recomendada para estas cosas y provocará preguntas indiscretas entre los vecinos.
Fuente: Telecinco

El tamaño del pene

Es comùn recibir preguntas de hombres preocupados por el tamaño de su pene, y es de esperarse, ya que la cultura latina está fuertemente influenciada por este tema. Sólo basta con escuchar algunas de las bromas que se hacen diariamente en los centros educativos o centros de trabajo para notar la fijación que tiene todo hombre con el tamaño de su pene. Todo indica que el hombre está más preocupado por el tamaño de su pene, que lo que está una mujer por el tamaño de este.
Todas las consultas que nos llegan sobre este tema se pueden resumir con esta pregunta: ¿Cuál es el tamaño ideal de un pene para poder satisfacer a una mujer? La respuesta... no existe un tamaño normal per sé, ni un tamaño que sea mejor para realizar el acto sexual. ¿Por qué? Porque todo depende de los gustos de la mujer.
Las principales variables para determinar el placer sexual son psicológicas por naturaleza y relacionadas al carácter y valores de cada persona. Claro, esto no significa que la parte física no es importante para las mujeres. Pero, no se asusten. Para entender la importancia física, tenemos que primero entender un poco sobre anatomía femenina y qué partes requieren ser estimuladas para lograr el orgasmo.
Los puntos sensibles en una mujer son la vagina y el clítoris. La vagina está compuesta por tejidos musculares capaces de contraerse al ser estimulada. La vagina es capaz de presionar al pene o a un dedo, de esa manera la vagina se adapta al tamaño del miembro que se encuentra en ella. La parte exterior de la vagina contiene el mayor número de puntos sensibles y es muy sensible al tacto, para muchas mujeres esta zona es mucho más sensible que la parte interior de la vagina, que se encuentra cerca al cuello uterino.
El clítoris, es el punto más sensible en el cuerpo de una mujer, se encuentra en la parte superior de la vulva, donde los labios mayores se unen. Aunque pensamos que el clítoris es sólo del tamaño de una alverjita, la estructura de este se extiende hasta las paredes vaginales y puede llegar a medir varios centímetros. Aunque muchos hombres creen lo contrario, la mayoría de mujeres requieren estimulación directa al clítoris para poder lograr un orgasmo.
Teniendo en cuenta estos factores, podemos ver que cualquier tamaño de pene, sea este chico, mediano, o grande, utilizado correctamente, puede estimular perfectamente las zonas sensibles de la vagina. Al aplicar presión en la parte exterior de la vagina, se estimula las zonas sensibles de la vagina y conjuntamente el clítoris.
Como podemos ver, cuando se trata del tamaño ideal del pene, mucho depende del gusto de la mujer. A algunas mujeres les puede gustar la penetración con un pene chico o grande, con ritmo lento, rápido, fuerte, suave o profundo, pero por lo general, lo importante es que los puntos claves sean estimulados. Y la mejor forma de saber qué le gusta a una mujer, es preguntándoselo.
Por último, sin dejar de lado la importancia de lo físico en una relación sexual, no es válido para la pareja, sea esta homosexual o heterosexual, que toda la energía erótica sea concentrada en un área tan limitada. No es realmente el pene y la vagina los que hacen el amor, sino ambos protagonistas. El gozo sexual debe derivarse de todo el cuerpo y de todos los sentidos, con los mejores sentimientos y afecto.

Fuente: Sexalud

Tatuaje en el pene

Casi (énfasis en “casi”) no existe un lugar del cuerpo humano que no admita un tatuaje. Más dolor, menos dolor, más visible o menos visible, lo cierto es que tanto quienes gustan de lucir un pequeño dibujo hasta los más fanáticos del ornamento corporal, todos buscan ser originales en cuanto a “ubicación” se refiere.
He visto tatuajes en el interior del pabellón auditivo, planta del pie, interior del labio inferior, alrededor de la cintura, ¿que tal en el pene?…
Pues aunque no lo creas hay individuos que en pos de ser originales son capaces de “someter” su miembro a esta práctica tan poco convencional. Sin ánimo de emitir un juicio de valor, me limitaré a citar las “ventajas” y “desventajas” de un tatuaje peneano:
El lugar es original, y quienes lo vean, de seguro no lo olvidarán.
Permite “jugar” con el diseño, aprovechando la posibilidad eréctil del pene.
Estimula (eso dicen) sexualmente tanto a su poseedor como a su compañer@ sexual de turno.
Es extremadamente doloroso el procedimiento debido a la infinidad de terminales nerviosas que recorren el pene.
Los cuidados post-tatuaje son complicados y poco prácticos (vendajes, lubricación, etc.)
Se recomiendan al menos 8 semanas sin sexo luego de realizado el tatuaje.
La mejor manera de lograrlo es con el pene en erección (necesitas una gran dosis de control mental o la ayuda de tu pareja - asi lo exigen algunos tatuadores profesionales).
Si alguna terminal nerviosa queda afectada puede haber una reducción en la sensibilidad.
Ya lo sabes. La originalidad tiene su precio. Tú decides.
Via/Desexualidad.com

La eyaculacion femenina

¡Sorpresa! Las mujeres también disparan líquidos durante el orgasmo.
Estás copulando con tu último ligue y, en pleno colofón, notas cómo un violento chorro de lava caliente te expulsa fuera de su vagina. Atónito, miras a la chica y ves un auténtico géiser emergiendo de su entrepierna y duchándote de la cabeza a los pies. Muchacho, acabas de hacer un gran descubrimiento: las mujeres también eyaculan.
La definición de la eyaculación vaginal es controvertida, incómoda y dispersa, los estudios científicos serios son escasos y los especialistas aún no se ponen de acuerdo sobre su existencia. Hay sexólogos, como Francisco Cabello Santamaría, que no dudan de la existencia de la eyaculación femenina: "La mayoría de las mujeres eyaculan, aunque existen variaciones en la cantidad de líquido emitido y/o posiblemente en la dirección de la emisión". Otros, como Roberto Rosenzvaig, prefieren no pronunciarse hasta que existan más datos y estudios concluyentes sobre tan resbaladiza materia.
En definitiva, la (vulgarmente llamada) "corrida de tía" o "squirt" (en la lengua de los Beatles) es un fenómeno lo suficientemente misterioso como para intentar arrojar algo de luz sobre él. Así que, vamos allá, no sin antes enfundarnos un buen impermeable con capucha.
En ADN podés seguir leyendo sobre la eyaculación femenina